Hola amigos! Soy Tavo y en este apartado les compartiré un poco sobre mi vida y mí recorrido profesional.

Nací en el hermoso paisaje desértico de Hermosillo, Sonora y crecí en la bella Ensenada de Baja California. En esta ciudad, a mis 17 años, descubrí la fotografía a través de mi padre quien me inspiró con aquellas cámaras de rollo. Más adelante estudié la carrera de Diseño Gráfico, dándome bases sobre arte, composición y simetría.

Me considero una persona extrovertida, sociable y siempre disfruto tener la oportunidad de aventurarme, observar la naturaleza y explorar nuevos horizontes con la cámara en mano. Intento que mis fotografías se vean en un contexto mágico en algún rincón de este gran mundo. Mi compromiso es tomar fotos desde el mejor ángulo posible en el momento indicado.

Otra de mis más grandes pasiones son los viajes. Mi reto personal es conocer todo el mundo de la mano del amor de mi vida, Rebeca, y saturar de pines nuestro mapamundi. Me siento afortunado de poder mezclar esta gran pasión con mi trabajo. He tomado sesiones y bodas en diferentes partes de México: en el parque místico de Xcaret en Quintana Roo, en el colorido centro de Oaxaca, entre las blancas dunas de sal en La Salina de Guerrero Negro y las hermosas playas de Los Cabos en Baja California Sur. Además algunas sesiones en las pintorescas ciudades de San Miguel de Allende, Guanajuato, Guadalajara y, por supuesto, en varias ciudades de mi caluroso Sonora.

Y aunque el mundo es tan grande, constantemente me maravillo con los escenarios de Baja California. Los viñedos, los cactus, las rocas, las playas y todos esos rincones casi inexplorados me demuestran la belleza de la naturaleza y la vida.

Creo en el amor verdadero, en el amor familiar y en la amistad sincera. Por eso, cuando me contratan en una boda, en realidad me siento como un invitado más que celebra la unión de dos personas, teniendo el gran reto de capturar los momentos más especiales. Nuestra vida es más enriquecedora cuando podemos observar en una fotografía sonrisas, abrazos que dimos o nos dieron, besos llenos de amor, el momento contundente de nuestro “si, acepto” y momentos de felicidad, con ello viajamos en el tiempo para volver a vivir. Por ello, estoy de acuerdo con la frase popular que dice que “una boda se vive 3 veces: cuando la sueñas, cuando la celebras y cuando la recuerdas”.

No quiero ser la persona que sólo toma fotos el día su boda, yo quiero ser un cómplice en la gran aventura de ese día tan esperado, creando fotos increíbles y originales.

 

Tavo Cota

Tavo Cota 2018